Juan Martín Insausti, cocinero donostiarra de pura cepa, ha traído a Madrid la fórmula con la que ya triunfó antes en la Bella Easo: la sidrería vasca tradicional trasladada al centro de Madrid.

El socio y fundador hace unos años de la Sidrería Donostiarra en la "parte vieja" de San Sebastián ha abierto este establecimiento familiar en el madrileño barrio de Argüelles.

Se trata del concepto de las sidrerías y caseríos guipuzcoanos situados en los pueblos de los alrededores de Donosti como Astigarraga, adaptado al ambiente urbano de la gran ciudad.

La Sidrería Donosti es el prototipo de la más pura cocina vasca tradicional basada en la calidad de sus materias primas y una sencilla pero esmerada elaboración.

El Menú de sidrería, con bacalao o tortilla de bacalao y chuletón de carne roja, es el protagonista de su carta donde también se pueden encontrar otros platos excelentes y pescados a la parrilla.

La Carta de vinos y bebidas presenta una interesante selección de vinos de la Rioja y la Ribera del Duero, principalmente.

Sus rústicas paredes de ladrillo visto están decoradas con fotografías de época de la base documental de Iñaki Aguirre, un conocido y prestigioso fotógrafo de la capital guipuzcoana.

La elegante mantelería vasco-francesa que viste sus mesas lleva los colores más representativos de San Sebastián, azul y blanco, cuya popular y fotogénica barandilla luce en el logotipo de la sidrería.

El local cuenta con una zona independiente de "kupelas" donde los comensales pueden escanciar sidra de Zapiain desde la barrica directamente al vaso (sidra al "txotx"), o llevarse a la mesa una jarra recién escanciada de forma ilimitada a precio fijo.

En resumen, se trata de un establecimiento que fortalece aún más la interesante oferta gastronómica vasca de la capital de España, ideal para comidas de negocios o celebraciones familiares y de amigos.