
|


| Comidas de negocios |
 |

Comidas y cenas de trabajo en la Ciudad Condal
L'Eixample de negocios
En esta popular zona barcelonesa, donde se concentran gran cantidad de oficinas y comercios, existen un buen número de restaurantes donde celebrar tus citas laborales. Aquí te presentamos unos cuantos.
En primer lugar, destacamos el Berriketa (Gran Vía, 596). Su nombre, que significa charla, nos anima a una cita tranquila en este establecimiento de cuidada cocina vasca en alguno de sus dos ambientes diferentes: el de la típica taberna vasca o el del selecto restaurante. Los elementos decorativos genuinamente vascos se funden con las magníficas recetas con sabor antiguo, transmitidas de generación en generación, como los clásicos pintxos, las carnes y los pescados a la brasa de carbón vegetal y los postres artesanos.
Muy diferente es el estilo de Chamonix (Comte d´Urgell, 67), llamado así en honor a una de las estaciones de esquí más importantes de Europa. Para empezar nada mejor que un "pica-pica", una combinación de degustaciones: embutidos, croquetas y tortilla de patatas. Después, se puede seguir con un buen Salmón a la parrilla con patatas a la inglesa, unos Filetes de lenguado colvert o una Zarzuela de pescados. Marcharse de este local sin haber probado su famosísimo plato de Anchoas glaseadas, cien por cien "Chamonix", no tiene perdón. Ideal para citas informales.
La Balagne (Casp, 7) acerca a sus clientes la esencia de la mejor cocina mediterránea. Así, no faltan en su carta los arroces, pescados o carnes y sus especialidades: Ensalada de bogavante con alcachofas y parmesano, Trinxat de huevo frito con patata paja y gambas al ajillo, Terrina de foie al Oporto y Cochinillo de Segovia al horno.
Otro gran exponente de la cocina mediterránea en L´Eixample es el restaurante María Cristina (Provença, 271). Gran calidad y una exquisita presentación es lo que ofrece este encantador local. Nuestras recomendaciones: el Foie de la casa, la Sopa de otoño, el Rabo de toro y el Confit de pato.
Otra buena opción para esa reunión de trabajo tan importante es el Orotava (Consell de Cent, 335), todo un clásico de la restauración barcelonesa. Con 70 años a sus espaldas, ha sabido combinar tradición, con sus deliciosas recetas de la gastronomía catalana, y modernidad, gracias a las obras de arte de artistas de la talla de Joan Miró, Gardi Artigas, Santiago Rossinyol y Modest Cuixart que cuelgan en sus paredes.
En el Windsor (Còrsega, 286) se dan cita las caras más conocidas del mundo de la política, la cultura y el deporte. Su bien ganada fama se debe a platos como la Falda de cabrito al horno, la Ensalada de trufa o el Asado de alcachofas del Prat con merluza de palangre.
Hotel, dulce hotel
Los restaurantes de hotel son, gracias a que suelen disponer de aparcamiento propio, una buena elección cuando alguna de las partes interesadas se ve obligada a desplazarse. En L´Eixample destacan, por derecho propio: el Drolma y el Thalassa.
El Drolma (Passeig de Gràcia, 68), perteneciente al Hotel Majestic, es uno de los locales de alta cocina de autor más populares de la Ciudad Condal. Su exquisita decoración y los elaborados platos de su chef, Fermí Puig, tienen la culpa. Sus Pulpitos enanos con cebolla, sus Espardenyes del Cap de Creus con patatas al laurel y jamón ibérico y su Cochinillo confitado con "Cap-i-Pota" y piña no tienen desperdicio.
Custodiado por las dos de los edificios más emblemáticos de Gaudí, las casas Milà y Batlló, se encuentra Thalassa (Mallorca, 259), un local de cocina mediterránea que se encuentra en el Hotel Condes de Barcelona. Aunque disponen de un menú especial para reuniones de negocios, no está de más darse el gusto de saborear su delicioso Solomillo en costra, sus Ravioli rellenos de pollo y espinacas o sus Macarrones moskoskaia (con vodka).
Ocho grandes ejemplos de que los negocios no tienen porqué estar reñidos con el buen gusto.
Alicia Torrescassana
|
|
Untitled Document
|