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| Comidas de negocios |
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Almuerzos de trabajo ¿Dónde ir?
De Colón a Recoletos
En los alrededores de esta madrileña zona se concentra un número importante de restaurantes de visita obligada para todos aquellos ejecutivos que trabajan en las inmediaciones y que, de paso, desean disfrutar de un buen almuerzo al tiempo que cierran un acuerdo importante.
Bajo el influjo de Cristóbal
Ante la atenta mirada del descubridor de América se levanta Las Reses (Orfila, 3), un restaurante cuyos orígenes se remontan al año 1964. Fue en aquella época cuando este acogedor local vio la luz en el distrito de Arganzuela, en la plaza del General Maroto. En aquellos primeros 60, el local destacaba entre el resto por ser uno de los pocos establecimientos especializados en carnes rojas y steak tartar.
En la actualidad, Las Reses sigue ofreciendo buenas carnes a la brasa junto a otras especialidades, como los Soldaditos de Pavía, el Salpicón de mariscos o la Ensalada de endibias con roquefort. Platos que se pueden degustar en sus clásicos salones, decorados con carteles taurinos y muebles y tapices antiguos.
Para disfrutar la sabrosa cocina del restaurante -mezcla de recetas típicamente madrileñas y otras de carácter internacional- no hay necesidad de desplazarse del lugar de trabajo gracias a su esmerado servicio de catering.
En la variedad está el triunfo
Cruzando la calle Génova, que une la plaza de Colón con Alonso Martínez, se llega hasta el número 7 de la calle Argensola. Allí se encuentra Ciao Madrid, un italiano de ambiente joven que llegó a la capital en los primeros 90. El local dispone de una carta amplia y variada compuesta de entrantes, ensaladas, pastas, carnes, pescados y postres de la casa, entre los que destacan la Ensalada tibia de espinacas y unos exquisitos Ravioli de Calabaza, que el aficionado al buen vino puede degustar acompañados de alguna de las firmas españolas e italianas que moran en su bodega.
Nuestra siguiente visita nos lleva hasta El Mentidero de la Villa (Santo Tomé, 6). Situado en una de las zonas de mayor concentración de oficinas de la capital, este establecimiento ofrece a sus clientes disfrutar a diario de su cocina mediterránea e internacional gracias a sus menús de ejecutivos.
Pero aquí no acaba todo, ya que en este romántico restaurante -el jazz de fondo y las bucólicas imágenes del Madrid de los 50 que decoran las paredes contribuyen a crear una atmósfera muy íntima- se pueden celebrar no sólo reuniones de negocios, sino también banquetes y convenciones en sus amplios salones privados. Su cocinero, Borja Anabitarte, formado en la Escuela de Hostelería de Ginebra, se encargará de que la comida sea de su agrado. Para que todo salga a pedir de boca, nada como la Ensalada de foie jamón de pato a la trufa de la pasión y el Solomillo de buey a la sal con salsa pericord.
Ponemos punto y final a nuestro recorrido por los alrededores del Paseo de Recoletos en dos restaurantes de cocina vasca. Situado en el número 30 de la calle Barquillo, La Castafiore-especializado en cocina vasco-navarra- ofrece excelentes platos de calidad llevados a la mesa por camareros que lo mismo te sirven un Solomillo de buey con salsa de boletus "Il Trovatore", que te cantan, con un altísimo nivel, un fragmento de una ópera de Puccini.
¡Buen provecho y mejores negocios!
M. R. S.
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