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Un viaje a Cartagena
La nueva Cartago recupera sus huellas
Tras la fiesta de Carthagineses y Romanos, no está de más visitar esta ciudad murciana y buscar las huellas que dejaron en sus calles y gentes pueblos como el romano, el vándalo, el visigodo, el bizantino o el árabe.
Hablar de Cartagena es hablar de una localidad que no ha querido olvidar sus orígenes ni uno de los periodos más importantes de su historia: la caída de la ciudad en manos de las tropas romanas de Publio Cornelio Escipión.
Según los anales de la historia, Cartagena fue fundada hacia el año 227 antes de Cristo con el nombre de Quart Hadast por el general cartaginés Asdrúbal. La presencia de los cartagineses no duró mucho, durante la Segunda Guerra Púnica, en el 209 a. C., fue de nuevo conquistada por las tropas romanas. Bajo el dominio de este imperio, la ciudad vivió uno de los periodos de mayor esplendor, que duró desde finales del siglo III a. C. hasta comienzos del siglo II a.C. Esplendor que sus modernos habitantes han querido recuperar con esta fiesta de Carthagineses y Romanos, que tiene lugar durante la segunda quincena de septiembre y ha sido declarada de interés turístico nacional.
Cartagena se vuelca estos días para recrear unos sucesos que marcaron buena parte de la historia del sureste español y, por qué no, del Viejo Continente. Todos los días desfilan por sus calles las diferentes legiones romanas y las tropas cartaginenses, que concurren la penúltima jornada en un gran desfile. Cada una de ellas dispone de una caseta, decorada al estilo de la época, dentro del recinto ferial o "campamento", donde se pueden degustar los mejores productos de la tierra y divertirse hasta altas horas de la madrugada.
La nueva Cartagena
La ciudad está viviendo un momento dulce. En poco más de una década ha recuperado antiguos monumentos enterrados por el olvido y el paso del tiempo. Este es el caso del Teatro Romano, que volvió a salir a la luz después de siglos bajo tierra. Situado en el subsuelo de la Plaza de Toros, es uno de los teatros mejor conservados de esa época y junto a él se encuentran los restos de la Catedral Vieja y el Anfiteatro romano.
El visitante puede admirar, en el semisótano de la Plaza de los Tres Reyes, los restos de la calzada romana y las edificaciones que la flanquean. Un conjunto arqueológico compuesto por una calzada que enlazaba al puerto romano con el Foro y una sección de las termas romanas que continúan bajo la calle Honda.
En la antigua Vía Hercúlea o Augustea se halla la Necrópolis, donde se conserva un monumento del siglo I: la Torre Ciega, que debe su nombre a la total ausencia de aperturas al exterior. Otro vestigio de la época es la Columnata romana de la calle de la Morería Baja, junto a la cual se descubrieron ánforas y monedas de la época romana en la ciudad de Cartago Nova.
Pero la romana no es la única cultura que ha dejado su huella en esta ciudad. Todavía quedan restos de la Muralla Bizantina, que se levantó reutilizando los muros de los jardines del Teatro Romano, y del monumento de mayor antigüedad, la Muralla Púnica del siglo III antes de Cristo.
El visitante tampoco se puede olvidar de la Catedral de Santa María La Vieja, que ha sufrido diferentes transformaciones desde su construcción. Cuando los musulmanes conquistaron la ciudad la convirtieron en mezquita, a la que después se le añadieron, ya en época cristiana, la Capitalla de los Cuatro Santos y la capilla en honor al Cristo Moreno.
Tras varios siglos sumida en el olvido, Cartagena volvió a vivir, a finales del siglo pasado y principios de éste, una gran prosperidad. Bonanza que se reflejó en la construcción de edificios de estilo modernista como los que erigió el discípulo de Gaudí, Víctor Beltri: el Palacio de Aguirre, el Gran Hotel, la Casa Llagostera y la Casa Cervantes.
No se puede abandonar la ciudad, sin antes visitar el Submarino Peral, una de las señas de identidad de esta ciudad murciana. En 1888, el físico Isaac Peral inventó y construyó el primer submarino de la historia, un sumergible que actualmente se encuentra frente a la plaza de los Héroes de Cavite y Santiago de Cuba. En la misma explanada del Ayuntamiento, además de estos monumentos, está la reconstruida Muralla de Carlos III y en el puerto todavía hay restos de las innumerables baterías de costa y diversas fortificaciones.
Pero Cartagena también presenta a los visitantes la posibilidad de conocer los bellos parajes de los alrededores. A quienes les guste el senderismo se pueden acercar a las playas vírgenes de Calblanque o los paisajes mineros de La Unión, así como las diferentes baterías y castillos de la zona.
Dónde comer
La mejor forma de conocer la ciudad es callejear y la mejor manera de hacerlo, cómo no, es ir de tapeo. La Casa del Pescador (Subida del Nazareno s/n. Tel.: 968 50 29 73) es uno de los sitios más concurridos del barrio de pescadores de Santa Lucía, donde se pueden degustar todo tipo de frutos marinados. Siempre está a rebosar, así que si no te gustan las multitudes también puedes acudir a dos locales muy parecidos: El Varadero (Tel.: 659 044 591) y Techos Bajos (Casa de Joaquín Madrid. Tel.: 966 50 50 20).
Para comer de menú no hay nada mejor que probar la comida local. La Posada Jamaica (Huerto del Carmen, 1. Tel.: 968 50 50 11) ofrece todo tipo de guisos y platos de cuchara, mientras que el restaurante Emilio Marín (Cartagena de Indias, 15. Tel.: 968 50 00 15) es de visita obligada por sus famosos patés. En La Tartana (Puerta de Murcia, 14. Tel.: 968 52 07 56) no hay que dejar de probar la Ensalada cantonal de ahumados. En la playa, Mar Brava (Playa de Cala Cortina. Tel.: 968 50 20 65) tiene una de las mejores paellas, mientras que para saborear el mejor pescado fresco nada como darse una vuelta por Marisquería Chanquete (Pintor Balaca, 1. Tel.: 968 120403).
Si sois aficionados a la gastronomía no debéis dejar de probar alguno de los platos típicos de Cartagena, como el "Michirones" (compuesto por habas, patatas, chorizo y ajos), el Gazpacho cartagenero, con conejo y pasta de torta, o las Manos de cordero al estilo local.
De copas
Carthagonova es el centro del "botelleo" local, mientras que la zona de Ciudad Jardín está dirigida a personas algo más maduritas, con locales como La Salamandra, La Galería o . En el barrio de Príncipe de Asturias hay locales para los más jóvenes, como San Glorio (Jiménez de la Espada, 24), mientras que los aficionados a la música en directo tienen su sitio en el Directo de la calle Sagasta y en Zanzíbar, un local situado en el Barrio de Peral, junto a las viejas vías del tren.
Para los que buscan mover el esqueleto hasta altas horas de la madrugada, Arrecife (Cabo de Palos) reúne a lo mejorcito de la ciudad y a buena parte de los turistas.
Dónde dormir
El hotel Cartagenera (Jara, 32. Tel.: 968 50 25 00) es uno de los mejor situados al estar ubicado en el barrio modernista, enfrente del edificio del Gran Hotel. En el centro, os recomendamos el Cartagonova (c/ Marcos Redondo, 3. Tel.: 968 50 42 00) y el Alfonso XIII (Paseo Alfonso XIII, 40. Tel.: 968 52 00 00), dos establecimientos de cuatro estrellas, y el Carlos III (Carlos III, 49. Tel.: 968 52 00 32), un tres estrellas más económico que los anteriores.
Más información:
Ayuntamiento de Cartagena:
www.ayto-cartagena.es
Alicia Torrescassana
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