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¿Por qué nos cansamos?
Todos los síntomas de la fatiga
El cansancio o la debilidad física no siempre se relacionan con problemas de salud. Pueden ser provocados por el estrés, el exceso de trabajo y deporte, la hiperactividad y los esfuerzos poco habituales. ¿Sabías que una de cada cinco consultas ambulatorias de medicina general son por este motivo?
"La normal circulación interna de los músculos en estos casos se ve disminuida, lo que produce una mala oxigenación celular que obliga a aumentar el esfuerzo. Las zonas más afectadas por estas tensiones son el cuello y los hombros, con dolores que se irradian también hacia la cabeza, produciendo el cuadro de fatiga".
A pesar de esta definición, no existe un criterio específico que determine la fatiga. En general, el cansancio, ya sea físico o mental, se hace notorio por las siguientes características:
- Presencia de determinado número de metabolitos como exceso de potasio, cloro y lactatos. Disminución de las reservas alcalinas.
- Reducción del rendimiento físico y mental.
- Merma del nivel de alerta, aumenta la somnolencia.
- Disminución del rendimiento perceptivo. Los estímulos sensoriales comienzan molestar.
- Falta de tono muscular, palidez, temblores...
- Sensación de sed y deshidratación.
- Irritabilidad e incluso agresividad.
- Sentimientos depresivos.
- Reducción de la capacidad de trabajo.
- Pérdida de la motivación.
- Fragilidad de la salud, facilidad para los contagios.
- Dolores difusos y pesadez.
- Dolores de cabeza y mareos.
- Insomnio.
- Pérdida de apetito.
- Exceso de sudoración.
- Problemas digestivos.
- Ritmo cardíaco irregular.
Si notas alguno de estos síntomas, durante largo tiempo, debes saber diferenciar la fatiga patológica, la debilidad y la astenia, en sentido estricto. La primera se caracteriza por la existencia de una buena predisposición a llevar a cabo tareas, pero, pese a esa motivación, surge el cansancio antes de lo normal. La debilidad consiste en la pérdida de fuerza en un miembro o grupo de músculos, debido a una alteración neurológica o muscular. En último término, podemos hablar de astenia cuando la persona se siente sin fuerzas para desempeñar sus tareas habituales.
E.Florences
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