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| Despensa / Bebidas |
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Los orígenes del café
Una bebida milenaria
El primer árbol de cafeto se encontró en Arabia, de donde procede el mejor café. ¿O proviene de Asia? Según una antigua leyenda, el café fue descubierto por un pastor en Abisinia (ahora Etiopía) y utilizado por el arcángel San Gabriel, para devolverle la salud al Profeta.
El pastor, llamado Kaldi , vivía en Kaffa, una antigua población de Etiopía, en el áfrica oriental, frente al Mar Rojo y el Golfo de Adén. Al ver como su rebaño se agitaba y se volvía mucho más ágil cuando había comido bayas de cafeto, decidió comunicar el hecho a los monjes de un monasterio próximo. éstos, vencidos por la curiosidad, probaron los granos, comprobando que al masticarlos se mantenían despiertos durante más tiempo en las noches de vigilia y oración. Y todo gracias a la cafeína.
De Etiopía pasó a Arabia y a la India, gracias a que las rutas de peregrinación de los musulmanes fueron durante siglos, grandes rutas comerciales. Tiempo después el café llegó a Turquía, cuyos habitantes trituraban el café en morteros y con mazos de madera. Fue un médico persa, Al Razi, el primero en mencionar en sus escritos las propiedades del café y la cafeína. Pero fueron los musulmanes quienes idearon el tostado de las semillas, que habían secado con anterioridad al sol. Ya en tiempos de Cleopatra, los egipcios tomaban café de forma frecuente, elaborando una decocción caliente que se tomaban pasándosela de unos a otros.
Del mortero a la cafetera
Pero los grandes propagadores del café fueron los holandeses, que explotaron grandes plantaciones en sus colonias de Ceilán e Indonesia. Ellos fueron los importadores del cafeto y quienes lo aclimataron en los jardines botánicos de Amsterdam, París y Londres.
En Europa, la primera taza de café hecha por infusión se tomó en Venecia, allá por el año 1615. Fue en esa centuria cuando el café empezó a popularizarse en el Viejo Continente, lo que dio lugar a la apertura de "Los Cafés" -el primero se abrió en Londres-, donde se reunían los intelectuales de aquella época.
De allí pasó a la Guayana holandesa y al continente americano, uno de sus mayores productores en la actualidad, donde el árbol del cafeto llegó de la mano de los franceses.
Elena Barquero
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