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| Con nombre propio |
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La Navidad
Una fiesta muy gastronómica
Esta es una de las celebraciones más importantes del calendario católico, ya que no sólo es la época en la que se conmemora el nacimiento de Jesucristo sino también tiempo de reuniones familiares, donde la comida adquiere un papel protagonista.
Además de las saturnales, los romanos y los judíos celebraban a mediados de diciembre la Fiesta de las Luces. En Persia, el 25 de diciembre era el natalicio del invicto Sol, la fiesta principal de Atis, y el cumpleaños de Mitra, cuyo culto era semejante al de los cristianos. Pero fue el Papa Julio I quien escogió el 25 de diciembre como fecha del nacimiento de Cristo. España fue uno de las primeros reinos de Europa que celebró la fiesta de la Navidad, y de allí se fue extendiendo por otros países. En un principio, estas celebraciones tenían un carácter campesino y humilde y no fue hasta el siglo VIII cuando empezaron a popularizarse entre todos los estratos sociales.
San Francisco de Asís fue quien armó el primer pesebre con animales vivos en un pueblo llamado Greccio, cerca de Asís, allá por el año 1224. Al hacerlo, dio uno de los primeros pasos hacia la celebración de la Navidad tal y como la conocemos ahora. Las tarjetas navideñas, inventadas por el británico Sir Henry Cole, y el dichoso arbolito llegaron mucho más tarde. Por cierto, si quieres sorprender a tus amigos y familiares con un original felicitación de Navidad, no dejes de pinchar aquí.
Además del Belén, el árbol navideño y las flores de Pascua, existen otros símbolos navideños que no pueden faltar en cualquier hogar: el muérdago, que representa la paz, la protección y el amor (según la tradición, la pareja que se bese bajo una de sus ramitas caerá bajo el influjo del amor eterno); el acebo, el más representativo; el romero, símbolo de amistad y el recuerdo, que se dice adquirió su aroma cuando se colgaron en él los pañales de Cristo; y, por último, la hiedra, que protege contra los efectos de la embriaguez y es símbolo de fertilidad por su resistencia a los duros rigores invernales.
Si quieres saber más de estas entrañables fechas:
El Gordo y la Nochebuena.
E. Barquero
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