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| Despensa / Productos varios |
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Caracoles a la carrera
El rey de los gasterópodos
Caracol, col, col; saca los cuernos al sol. Tras las lluvias llega la época de los caracoles de tierra, sabrosos moluscos que hacen las delicias de franceses, catalanes, aragoneses y baleares.
Este molusco de la familia de los gasterópodos es conocido en Francia como "escargot" y en Gran Bretaña como "snail". En México se llama caracol a una especie de blusón que utilizan las mujeres para dormir; en Colombia da nombre a una emisora de radio y a una de las películas más conocidas de Sergio Cabrera, "La estrategia del caracol"; y en España fue el nombre artístico de uno de los príncipes del cante gitano, Manolo Caracol.
El protagonista de uno de los cuentos menos conocidos de Hans Christian Andersen, "El caracol y el rosal", se convirtió hace una década en estrella indiscutible del celuloide, tras hacerle exclamar a Julia Roberts "como resbalan estos mamones" en la taquillera "Pretty Woman". Por obra y gracia del cine, los "escargots" se convirtieron no sólo en uno de los platos más populares de la cocina francesa sino también en un animal gracioso y rápido... algo que nunca antes había sido. Tan raudo y divertido que hasta en Internet se dedican a hacer chistes con un moderno caracol, ¡ese patinete!, como protagonista. Ver para creer.
Propio de los lugares húmedos, este gasterópodo tiene una concha débil, algo aplanada por un lado, con el cuerpo prolongado y cuatro tentáculos en la cabeza (dos de ellos más largos que los otros dos). Los "escargots", caracoles de la cocina francesa, son producto de la cría de caracoles de tierra. Los más consumidos en el país galo son el de Borgoña, también conocido como caracol de viñedo (Helix Pomatia), y el caracol pequeño gris.
En España, donde son muy apreciados por aragoneses, baleares y catalanes, los más comunes son el caracol de viña y el caracol de huerto, también conocido como caracol común, cuyo cultivo recibe el nombre de helicicultura. Su carne es más o menos consistente y delicada según las especies. Se venden vivos o congelados, en conserva o cocidos y se preparan a la parrilla ("a la llauna" en Cataluña) salteados, cocidos (y servidos con allioli en Mallorca), en caldos cortos o en hojaldre. El caracol servido con mantequilla de ajo es un entrante clásico.
Florita Vallcaneras
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