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Capital de Galicia
Santiago de Compostela, ciudad de piedra
Nació para recibir y acoger a los peregrinos que, a través del Camino de Santiago, se acercaban a la tumba del Apóstol. Un deseo que ha sobrevivido durante siglos y que hoy muestra todo su esplendor en un magnífico conjunto histórico y monumental.
Aunque su fundación data del año 812, no fue hasta 818, bajo el reinado de Alfonso II de Asturias, cuando se erige una basílica sobre el lugar de sepultura del apóstol Santiago el Mayor. Destruida a finales del siglo X por las tropas musulmanas, la ciudad es reconstruida en el siglo XI, época durante la cual Santiago de Compostela se convierte en un lugar de visita obligada para los creyentes.
Pero a Compostela, que ostenta el título de Ciudad Española Patrimonio de la Humanidad, no sólo le da fama su camino, arte y cultura; la vida universitaria también conforma un pilar importante de esta ciudad.
Ruta monumental
Cualquier ruta ha de comenzar, obligatoriamente, en la Plaza del Obradoiro, corazón de este gran museo en el que se ha convertido Santiago de Compostela. Hacia allí miran monumentos de un gran y variado estilo.
En primer lugar está la Catedral, cuya construcción se inició en la época de mayor esplendor de la ciudad, en 1075, período al cual pertenece la Capilla del Salvador, de influencia prerrománica destacada en su planta rectangular exterior. Su segunda etapa de construcción comienza tras el matrimonio de Doña Urraca con Raimundo de Borgoña, que imprimiría al templo una clara influencia del románico francés y posteriormente desembocaría en un estilo propio: el románico compostelano. De esta época es la fachada del Obradoiro, a la que luego se le añadieron los elementos barrocos decorativos que se pueden apreciar hoy día, sobre todo en la Torre de las Campanas y la Torre de la Carraca.
Por la Puerta del Obradoiro se entra a la llamada Catedral vieja, que es en realidad la cripta; iglesia románica con planta de cruz latina que introdujo en su construcción las primeras bóvedas de crucería en España. El Pórtico de la Gloria constituye un conjunto escultórico románico tan excepcional que ha sido considerado "el más acabado monumento iconográfico medieval".
El Palacio de Gelmírez, como contrapunto al claustro de la Catedral, es uno de los ejemplos más importantes del románico civil en la península ibérica. Destacan sus bóvedas de crucería, que cubren un amplísimo espacio sin más soporte central que el Arco de Palacio.
El Hospital Real, elegido por los Reyes Católicos en 1492 para acoger a peregrinos y enfermos, constituye una brillante combinación de estilo plateresco y renacentista. En la actualidad, acoge el Parador de Turismo de Santiago.
Un enorme y elegante edificio neoclásico construido frente a la Catedral, el Palacio de Rajoy, da aún mayor grandiosidad a la plaza si cabe. Levantado en el siglo XVIII como seminario de confesores, hoy alberga la Presidencia de la Xunta de Galicia y el Ayuntamiento compostelano.
Otras construcciones destacables son el Colegio de San Jerónimo, fundado por Alfonso III de Fonseca en el siglo XV, y el Colegio de Fonseca, a espaldas del anterior, erigido para realizar estudios de Teología. Actualmente, este último edificio aloja la Biblioteca de la Universidad y el valiosísimo manuscrito mozárabe de Fernando I, el "Libro de Horas", que data del siglo XI.
Al sur de la Catedral se sitúa la Plaza de las Platerías, llamada así por los numerosos comercios de plateros que existen bajo las arcadas de la planta baja del Claustro de la Catedral, y en los que los visitantes pueden adquirir joyas de este noble material a muy buen precio. A esta plaza dan la Portada Gótica de la Catedral, única de la primitivas fachadas románicas del templo; la Fuente de los Caballos; la Casa del Cabildo, con su típico estilo de placas (barroco gallego); y la Casa de los Canónigos, palacio porticado diseñado por Andrade en 1709 que separa esta plaza de la de Quintana.
A la Plaza de Quintana dan el Pórtico Real, donde se halla la popular Torre del Reloj y la Puerta del Perdón, que sólo se abre cuando la festividad del Apóstol cae en día santo (de ahí el año xacobeo).
En esta plaza también se encuentra el Monasterio de San Pelayo de Antealtares, uno de los más antiguos de la ciudad, fundado en el siglo XI por Alfonso II para custodiar la tumba del Apóstol cuando ésta fue descubierta. La barroca Casa de la Parra, con sus plantas trepadoras, sus adornos frutales, sus gárgolas y su chimenea, constituye el bellísimo broche que cierra la plaza.
Finalmente, la Plaza de la Azabachería, que debe su nombre al gremio de los azabacheros que tanta fama dieron a la artesanía compostelana. Aquí se halló la original puerta románica, llamada "Puerta del Paraíso", principal entrada de los peregrinos y que ha sido sustituida por la fachada neoclásica de Ventura Rodríguez.
Aquí se encuentra, también, el Monasterio de San Martín de Pinario, el más monumental de Santiago de Compostela, que procede del oratorio que, en el año 912, el obispo Sisnado dedicó a San Martín. Su iglesia representa, como ninguna, el barroco compostelano.
Cercano a éste, el Convento de San Francisco rememora la peregrinación de San Francisco de Asís a Compostela entre 1213 y 1215. Actualmente, el monasterio alberga el interesante Museo de Tierra Santa.
Otros recorridos a tener en cuenta
Uno de los itinerarios más interesantes de la ciudad es el que discurre por la rúa del Villar y la rúa Nueva, zona que conforma los alrededores de la Universidad.
En la rúa del Villar encontraremos palacios como la barroca Casa del Deán, que nos lleva al renacentista Palacio de Monroy y al Palacio de los Marqueses de Bendana, con su fachada neoclásica y portada barroca.
A sus espaldas encontramos la rúa Nueva, donde se alza la torre barroca de la Iglesia de Santa María Salomé, desde la cual llegamos al Palacio de Ramirans, el de los Condes de Gimonde y la Casa de las Pomas. Finalizamos la ruta con una visita al Teatro Principal y al Palacio de Mondragón, de gran sobriedad neoclásica.
Como contrapunto bullanguero a tan histórico itinerario, no está de más darse una vuelta por la rúa de la Reina y la rúa del Franco, que junto con el camino que va de la rúa del Villar hasta la Puerta de Faxeiras, componen la mayor concentración de bares, locales, restaurantes y alojamientos de la ciudad.
Qué degustar
La cocina compostelana está enmarcada dentro de la típica gastronomía gallega. En los numerosos bares y restaurantes de la ciudad, el visitante podrá degustar la receta estrella: las vieiras, cuya concha está conectada simbólicamente a la ciudad. Además del pulpo a la gallega y los mejores y más variados mariscos y pescados. Otros platos populares son las sardinas asadas, el caldo de grelos y, como no, la famosa empanada de bonito. En cuanto a su repostería, resalta la torta de almendras y entre sus vinos el más popular es el ribeiro.
Dónde comer
Uno de los locales más conocidos de Santiago de Compostela es el restaurante que regenta Toñi Vicente (Rosalía de Castro, 24), de la cual se dice que ha sido la precursora en cambiar y actualizar los cimientos de la cocina gallega.
No hay que dejar de visitar dos establecimientos situados muy cerca del anterior, en la zona más moderna y céntrica de la ciudad, como el Vilas (Rosalía de Castro, 88) y El Rincón de Gurpegui (Fray Rosendo Salvador, 15).
Los amantes del marisco no deben dejar de comer en Moncho Vilas (Avda. Vilagarcía, 21), uno de los restaurantes con más solera de la capital.
El tapeo
Santiago de Compostela es, probablemente, una de las ciudades españolas con más bares, bodegas y chiringuitos por metro cuadrado. Aquí, suele ser habitual poner gratis un aperitivo con cada consumición, desde una crujiente empanada o un pescadito hasta unos mejillones o unos ricos callos. Si lo que dan no llega para saciar el apetito, se pueden pedir raciones de pulpo, calamares, chipirones, langostinos u otros alimentos fáciles de encontrar en los cientos de establecimientos de la urbe.
Las típicas calles del picoteo están en la ciudad vieja: rúa do Franco, do Vilar, da Raiña, calles siempre animadas con estudiantes, turistas y, en ocasiones, la Tuna Universitaria. Desde el Bar París, en la zona de la Alameda, hasta el famoso y mítico París-Dakar de la rúa do Franco, ya casi en la Catedral, se puede hacer un recorrido por más de 40 establecimientos.
En la zona nueva, también se pueden encontrar un montón de lugares para contentar al estómago, aunque aquí predominan las cafeterías, hamburgueserías y cervecerías.
De marcha
Santiago posee una animada vida nocturna, ya que su atmósfera universitaria está latente en todo momento. Las zonas clásicas de marcha están siempre llenas, incluso en días de diario, donde los más juerguistas se podrán divertir hasta el amanecer.
Existen dos zonas bien diferenciadas. La parte vieja, con la rúa do Franco como columna vertebral, cuenta con sitios como el Modus Vivendi (Plaza Feixoo, 1), un bar de los de siempre fundado hace 25 años y donde preparan unos magníficos cafés; Momo... A rúa (Virxe da Cerca, 23), cuyo interior reproduce una calle y en el que los parroquianos acuden a descoyuntarse la cadera bailando salsa; o el Pub Is Pronovis (Plaza da Trinidade, 19), con una decoración muy lograda.
En la zona nueva, en las calles que rodean a la Plaza Roja se localizan infinidad de locales y pubs tan variopintos como La Catedral (República Argentina, 11), decorado con cierta originalidad; Duplex (República Argentina, 22), elegante, moderno y con varias barras; o Express (San Pedro Mezonzo, 46), para los que disfrutan con la música country y rock.
Dónde dormir
Uno de los lugares con más encanto para pasar la noche es el Hostal de los Reyes Católicos (Plaza del Obradoiro, 1. Tel.: 981 563 094), de cuatro estrellas, situado muy cerca de la Catedral. Otras opciones son el Hotel R. Gelmírez (General Franco, 92. Tel.: 981 563 269), el Hotel Peregrino (Avenida Rosalía de Castro, s/n. Tel.: 981 521 850) o el Hotel Husa Ciudad de Compostela (Avenida de Lugo, 213. Tel.: 981 569 320).
Más información:
www.santiagodecompostela.org
Teresa Rodríguez
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