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| Come sano |
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Redescubre el líquido elemento
Más claro, agua
Es insípida, inodora e incolora; no aporta proteínas, hidratos de carbono o vitaminas, y, sin embargo, el agua es indispensable para la vida. Vamos a redescubrir algunas de sus cualidades y características menos conocidas.
El agua es el componente principal de los seres vivos. De hecho, se pueden vivir meses sin alimento, pero sólo se sobrevive unos pocos días sin agua. Cerca del 60% del peso corporal de un adulto es agua, gracias a ella son posibles la mayor parte de las reacciones bioquímicas del organismo. Para el correcto funcionamiento de los procesos metabólicos y orgánicos, debemos reemplazarla continuamente. El agua contribuye a regular la temperatura, hidratar la piel y sirve para desintoxicar y limpiar el cuerpo.
Tipos de agua potable
Beber agua corriente, en España, no entraña generalmente ningún riesgo. En algunas zonas su sabor no invita a consumirla, mientras que en otras -como Madrid- tiene fama de ser de buena calidad. Muchas personas creen que las aguas embotelladas son más puras y saludables que las de grifo, pero no siempre es así, algunas aguas embotelladas contienen niveles altos de bacterias, aunque sean inofensivas.
El tipo de agua y su composición están asociadas a las características geológicas del terreno. Así pues, las aguas de mesa son las que se embotellan directamente en la fuente, sin recibir ningún tratamiento. Son tratadas igual que el agua del grifo. No cuentan con ninguna acción terapéutica definida.
Las aguas minerales naturales, también conocidas como aguas de manantial, son aguas no tratadas, potables por naturaleza, que se embotellan tal como brotan del suelo. Ofrecen la garantía de su constancia en su composición y acción favorable para la salud. Están controladas por el Ministerio de Sanidad y no tienen ninguna acción terapéutica definida. España es uno de los países más ricos en aguas subterráneas de diferentes características y uno de los principales productores de agua mineral natural.
Las aguas mineromedicinales son de origen natural y pureza microbiológica. Por su contenido en sales minerales, se les atribuyen propiedades terapéuticas. Sus beneficios para la salud están oficialmente reconocidos por la Organización Mundial de la Salud y su distribución autorizada por el Ministerio de Sanidad. Algunas sólo se utilizan para baños.
El agua de los alimentos
La cantidad de agua que debemos tomar varía mucho según nuestra alimentación y la actividad física que realicemos. Por lo general, necesitamos unos tres litros de agua al día, de los que aproximadamente la mitad los obtenemos de los alimentos y la otra mitad debemos conseguirlos bebiendo. Así, por ejemplo, si nuestra dieta es rica en verduras y frutas, podemos proporcionar a nuestro organismo hasta litro y medio de agua diario. Por el contrario, si la alimentación es muy concentrada, debemos añadir hasta uno o dos litros más.
Algunos ejemplos del contenido en agua de los alimentos
- La mayoría de los panes contienen alrededor de un 38% de agua.
- El contenido en agua de los lácteos varía en función del producto del que hablemos. Así pues, de entre los quesos, tienen más agua los blandos que los duros. La margarina y la mantequilla contienen un 16%, mientras que la leche un 90% y la nata entre un 48% y un 79%.
-Los pescados también poseen una importante cantidad de agua, en torno al 75%, y los mariscos todavía más, hasta un 85%. Las carnes algo menos, alrededor del 50%.
-Las frutas y las verduras proporcionan la mayor parte de este líquido elemento. La mayoría de las frutas tienen del 75 al 80% de agua. La sandía y el melón se llevan la palma, con cerca del 90%. Los dátiles y grosellas son de las que menos agua contienen, entre el 12 y el 16%. De entre las verduras, el pepino es agua en un 96% y las espinacas, las zanahorias y el brócoli en un 89%.
Sabías que...
- Conviene guardar el agua en un lugar seco, resguardada del calor y del sol.
- Para una mejor conservación es preferible cerrarla, el agua destapada es un excelente conductor de aromas.
- Una botella no debe permanecer abierta más de ocho horas, sobre todo si se ha bebido directamente de ella. Las bacterias de la boca pueden propagarse también en el agua. Si se bebe en vaso, puede mantenerse abierta hasta 48 horas.
- No debe tomarse demasiado fría, no es bueno para el intestino.
- Al levantarse, hay que beber un par de vasos de agua para activar los mecanismos de limpieza del organismo y restablecer el flujo intercelular.
- Aunque no se tenga sed hay que beber, sobre todo cuando hace calor. Ten presente que la sensación de sed disminuye con la edad.
- En contra de lo que piensan algunos, tomar líquidos antes, durante o después de las comidas no influye en el acopio calórico. Ni engorda ni adelgaza. Lo único que puede suceder es que las digestiones se hagan más lentas en personas con problemas digestivos.
- Si no es perfectamente potable, es necesario hervirla antes de ingerirla.
- El agua es uno de los mejores aliados de la mujer embarazada.
- Orinar con frecuencia, en pequeña cantidad y con un color amarillo dorado o intenso y de olor fuerte advierte de que no estamos cumpliendo con las necesidades hídricas del organismo.
Como bien dice la cantante cubana Lucrecia, ¡¡¡¡¡aaaaaaagua!!!!!
Eva Florences
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13/10/2008




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