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Utiel-Requena
Nuevos tiempos para la denominación
La viticultura en toda la meseta castellano-manchega y, en este caso, en su extensión levantina, tiene una acrisolada génesis que se pierde en la memoria de unos pueblos acostumbrados desde siempre a producir y consumir vino generosamente.
Los restos arqueológicos encontrados en la excavación de Los Villares certifican que la vid ya se cultivaba en esta zona en el siglo V a.C. Los fenicios primero, y los romanos después, extenderán los cultivos y durante su colonización se generalizarán las labores vinícolas.
A partir de la dominación árabe de la península ibérica, el vino sufrirá un periodo notable de restricciones, principalmente debidas a las prohibiciones coránicas sobre el consumo de alcohol, aunque las bulas del Califato de Córdoba aliviarán la situación, en espera de tiempos mejores para este arte milenario.
En 1257, Requena recibe la Carta Puebla de Alfonso X El Sabio, generándose nuevas esperanzas agrarias, que se ven definitivamente rubricadas con la concesión de mercado propio en 1479, lo que abre una etapa de prosperidad económica que se mantendrá a lo largo de los siglos venideros.
El Fuero de Requena de 1265 establece los "Vinaderos", o guardianes de las viñas, y las ordenanzas municipales de 1479 "prohíben la introducción de vino forastero". De este modo, se sientan las ordenanzas que facilitarán en lo sucesivo la brotación del vino y su comercio posterior. Con fama de cultivar grandes graneles a lo largo de su historia, esta denominación también acogió en su seno una importante industria aguardentera a partir del siglo XVIII.
En la actualidad, Utiel-Requena ha emprendido una decidida apuesta por la calidad, que se aprecia en la modernización de las instalaciones vinícolas y en la introducción de novedosas técnicas que mejoran las esencias de unos vinos cálidos y suaves, siempre en dura competencia con sus primos hermanos manchegos en pos del segmento medio del cada vez más exigente mercado nacional.
La zona
Situada al oeste de la provincia valenciana y limítrofe con Castilla-La Mancha, el área de producción abarca una amplia franja geográfica que engloba nueve municipios: Utiel, Requena, Siete Aguas, Venta del Moro, Villargordo del Cabriel, Fuenterrobles, Camporrobles, Sinarcas y Caudete de las Fuentes.
El clima
Continental de influencia mediterránea, con largos inviernos muy fríos, y veranos cortos y calurosos, cuya característica más destacada es el fuerte descenso térmico que se produce por las noches en la estación estival. La temperatura media se sitúa en los 13'9 grados, con un nivel de precipitaciones de 430 mm/año y una insolación media anual de 2.700 horas de sol despejado al año.
El suelo
La mayor parte de los cultivos se asientan sobre terrenos calizos de color pardo y buen nivel de permeabilidad, aunque en esta denominación también podemos encontrar viñedos asentados sobre suelos de areniscas y conglomerados u otros terrenos arcillosos de margas* jalonadas.
Las uvas
Las variedades autorizadas por el Consejo Regulador son las siguientes:
- Blancas: Macabeo, Merseguera, Planta Nova o Tardana, y Chardonnay.
- Tintas: Bobal, Tempranillo o Cencibel, Garnacha, Cabernet Sauvignon y Merlot y Syrah.
La Bobal es la reina indiscutible de las variedades de esta denominación -prácticamente la única del mundo que la cultiva-, mostrando su dominio abrumador en un 82'6% de los terrenos cultivados, seguida de la Tempranillo con un 9'6.
Los vinos
Antaño tierra generosa en graneles, esta denominación afronta sin complejos los nuevos tiempos con vinos cada vez más elaborados y a gusto del consumidor.
Los tintos de la región son cálidos y suaves, equilibrados y sabrosos. Elaborados a partir de la variedad Bobal, presentan brillantes tonalidades cereza oscuro y rubí, con matices morados cuando se trata de vinos jóvenes y un fondo aromático bastante acentuado.
Los rosados son frescos y ligeros, desvelando vivos aromas florales y un nivel de acidez bastante equilibrado; de brillante coloración fresa, son vinos especialmente indicados para ser consumidos jóvenes, acompañando si es menester, los ricos platos de la región levantina, viandas como arroces y pescados, que seguro engrandecerán con su perfumado y fino aroma.
Por último, los blancos, algo minoritarios en esta denominación, se confeccionan a partir de las variedades Macabeo y Planta Nova. Son vinos equilibrados, algunos con un punto extra de acidez, que muestran notables esencias aromáticas y cálidas fragancias, con tonalidades radiantes que oscilan entre el verde pajizo y el dorado pajizo.
La producción
Nº hectáreas de viñedo: 40.000.
Nº viticultores:7.000.
Nº bodegas: 106.
Cosecha 2001: 183.000.000 Kilogramos.
Producción 2001: 1.358.217 Hectolitros.
Comercialización 2001: 43% nacional, 57% exportación.
El Consejo Regulador
Presidente: Fausto Pozuelo Ferriz.
Secretario: Jose Alfonso Sierra Salinas.
Año de constitución: 1975.
Dirección: Sevilla 12. 46300 Utiel (Valencia).
Tel.: 96 217 10 62.
Fax: 96 217 21 85.
Página web: www.crdo-utielrequena.org
E-Mail: utielrequena@terra.es
* Margas: Roca más o menos dura, de color gris, compuesta principalmente de carbonato de cal y arcilla de proporciones casi iguales.
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