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| Entender de vino |
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La bodega en casa: Cómo
Segunda entrega
Casi todas las opciones de almacenar las botellas son válidas, no hace falta un equipo especial, pero sí seguir algunas indicaciones.
Las botellas se guardan siempre horizontales para evitar que el corcho se seque y encoja, con lo que entraría aire. Pueden estar apiladas si todas son iguales, pero si son diferentes es mejor guardarlas en una estantería, pues es más fácil cogerlas desde el fondo.
Las estanterías pueden ser desde las más simples, que suelen ser metálicas, hasta los más costosos botelleros. Las estanterías metálicas dan menos problemas, pero es cierto que se oxidan y no son muy atractivas estéticamente. Recomendamos los botelleros de mampostería, barro cocido o arcilla. No es bueno almacenar las botellas en cajas de cartón porque con el tiempo se deterioran y pueden llegar a contaminar el vino.
En contra de lo que se piensa, el clásico barrilito de madera no es más que una fuente de problemas, necesita estar lleno para que no se reseque y se hagan fisuras, por no hablar de lo complicado que resulta limpiarlos o lo fácil que es que este vino se oxide o avinagre, creando un nido de bacterias difícil de erradicar.
Hace poco ha llegado a España un complemento interesante para el aficionado, el aparato de creación de atmósfera inerte en una botella abierta. Con este aparato se evita la pérdida del resto de vino que no se ha consumido. El sistema consiste en sustituir el aire de la botella por nitrógeno, creando un ambiente que impide la oxidación del vino. Estos nuevos ingenios suelen dar buenos resultados.
Ficha:
1. Oscuridad absoluta.
2. Quietud.
3. Posicionamiento de las botellas.
4. Circulación continua y uniforme del aire por todo el armario o habitación.
5. Temperatura constante (entre 13º y 16º).
6. Humedad relativa ( 70% aprox.).
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