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| Vinos favoritos / D.O. Yecla |
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Hécula 99
Sabor a campo mediterráneo
Este es el antiguo nombre de la villa de Yecla, en la provincia de Murcia, una de las denominaciones más pequeñas y poco conocidas de España, pero con un gran interés por su climatología y tipos de uva, entre las que destaca la magnífica tinta monastrell.
A finales de la década de los ochenta, se puso en marcha bajo la batuta de Ramón padre -el propietario- y Ramón hijo -el enólogo e ideólogo- para pegar un profundo viraje desde aquellos graneles fuertes que proporcionaron buenos ingresos en tiempos, pero que hoy tienen un futuro muy comprometido, hacia los vinos modernos y personales que hoy son su especialidad.
El resto de la familia, hermanos, primos y otros parientes, trabajan también en diferentes tareas dentro de Bodegas Castaño, en una estampa muy mediterránea. Y casi como a un familiar se trata allí también a la uva Monastrell, que ellos defienden con pasión. Esta variedad, menospreciada hasta hace muy poco, es una de nuestras tintas más internacionales. En Francia, se elaboran con ella unos vinos de culto: los Bandol tintos y rosados, en Provenza. Allí la llaman mourvedre -por Murviedro, antiguo nombre de la ciudad de Sagunto, en Valencia- e interviene en el ensamblaje de algunos de los grandes tintos del Mediterráneo francés, como Côtes du Rhône, Languedoc-Rousillon o el mismísimo y famoso Châteauneuf-du-Pape. Incluso el nuevo mundo vinícola ha acogido con entusiasmo el poderío frutal que da a los vinos la Monastrell, y hoy es una de las variedades en boga en Australia -donde la conocen como mataró- y California.
Los Castaño habían apostado fuerte por esta uva hace tiempo. Uno de sus tintos emblemáticos -el Castaño joven elaborado por maceración carbónica- ya resaltaba su poderío, su fruta concentrada, sus taninos maduros.
La primera añada de este vino salió en 1988. Doce años después, el fruto de la experiencia se concreta, de forma apasionante, en el espléndido Hécula 99. Para complementar la suavidad de la Monastrell, han añadido un pequeño toque de Merlot. La uva se recolecta en plena madurez, para que el tacto en boca de su piel sea delicado, y este paladar se redondea con un juicioso paso -de unos pocos meses- por roble nuevo.
La cata
El resultado es un vino lleno de encanto, fruta y complejidad, que admite una guarda moderada (2-4 años) para acabar de integrar sus sensaciones de boca y aroma, pero que se puede beber ya hoy, pues es sabroso y suave. Tanto en boca como en nariz aparecen sensaciones de fruta bien madura (cereza, ciruela, mermeladas) con un matiz de roble y especias dulces (clavo, nuez moscada) con un recuerdo a campo mediterráneo.
El Hécula 99 se muestra encantador desde que se sirve en la copa y no requiere un decantado previo. Acompañará bien, por su versatilidad, una amplia gama de platos, desde la cocina más informal y veraniega, como la pasta o los arroces, hasta platos de quesos, embutidos, carne roja, guisos y caza.
La ficha:
Vino: Hécula 99.
Tipo de vino: Tinto.
Variedad: Monastrell y Merlot.
Añada: 1999.
Crianza: 6 meses en barrica.
D.O.: Yecla.
Bodega: Bodegas Castaño.
Precio aprox.: 950 pesetas. Ver tienda.
Luis Vida
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