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Vinho do Porto
En Portugal

La cultura de la viña en Oporto se remonta hasta la Prehistoria. Se han encontrado pepitas de uvas y sarmientos de viñas carbonizadas en necrópolis de la Edad del Bronce.

El cultivo de la vid tal como ahora lo entendemos fue introducido por los romanos, unos 200 años antes de Cristo. Hay restos de un lagar (torcularium) y de fragmentos de ánforas de barro (dolia), que demuestran que ya existía el cultivo de la vid y la elaboración de vino en el Douro durante la época romana. Más tarde, los visigodos, que gobernaron la zona hasta principios del siglo VIII, incentivaron la viticultura. La llegada de los ejércitos musulmanes interrumpió el cultivo, que no se recuperó hasta el siglo XI.

En este siglo está documentado que el foral de San Joao da Pesqueira impuso a cada vecino el tributo anual de un "almoude" de vino. Los siglos XI y XII son períodos de importante expansión del viñedo.

En 1254 se produce un conflicto entre el rey Alfonso III y el obispo de Oporto por el desembarque de las mercancías de los barcos que bajaban por el Duero. El rey decide que dos de cada tres barcos debían descargar en Oporto y el otro debía hacerlo en Gaia.

En el año 1502 se manda demoler las presas que existían en el Douro (Duero), para facilitar la navegación desde Pesqueira a Oporto. Tanto Rui Fernandes, en 1531, como Joao de Barros, en 1549, destacan la calidad de los vinos producidos en las tierras próximas del Douro. Pero en aquella época el consumo del vino era estrictamente local, debido a las dificultades de comunicación existentes.

Durante los años 1642 y 1648 se produjeron numerosas protestas de los negociantes de vino del Douro contra la Cámara de Oporto, por intentar aumentar los impuestos sobre los vinos de Cima Corgo y Douro Superior que se vendían en la ciudad. En 1675, surge por primera vez la expresión "vinho do Porto", en el "Discurso sobre a Introduçao das Arte no Reino" de Duarte Ribeiro de Macedo.

En 1678, el gobierno inglés decreta el embargo del comercio con Francia. Esto supone que el vino francés no puede venderse en su mejor mercado, sobre todo para Burdeos. Los negociantes ingleses se ven obligados a buscar sustitutos y llegan por mar hasta el puerto de Oporto.

Se dice que en esos años llegaron dos comerciantes ingleses al monasterio de Lamego y el abad les dio a probar un vino de Pinhao que les sorprendió por ser más suave de lo habitual. El abad había añadido aguardiente durante la fermentación para suavizarlo. Igualmente, Segundo Geoffrey, en su libro "Port: from the wine to the Glass", hace la primera referencia escrita a la práctica de añadir una pequeña cantidad de aguardiente en los vinos del Douro que se embarcaban con destino a Inglaterra. La exportación de vinos creció de forma extraordinaria durante los años 1688 a 1697, aprovechando los numerosos conflictos existentes en Europa.

El año 1703 es una fecha clave para Oporto. El tratado comercial de Methuen garantiza, a cambio de un trato similar para los productos textiles ingleses, a los vinos portugueses mejores condiciones arancelarias que a los elaborados en Francia. Los vinos portugueses pueden entrar en Inglaterra pagando apenas dos tercios de la tasa que paga un vino galo.

Las ventas están en auge. Pero en 1730 aparecen ya los primeros casos de fraude en el vino de Oporto. Estos fraudes fueron generalizándose, originando una serie de crisis en las ventas que culminan en 1754, cuando los comerciantes ingleses se niegan a comprar vino de Oporto acusando a los viñedo de falsificadores.

Surge entonces la figura de Sebastiao José de Carvalho e Melo, marqués de Pombal. Investido de plenos poderes por el rey José I, tras el éxito obtenido en la reconstrucción de Lisboa después de un devastador terremoto. Éste toma las riendas del mercado de Oporto, dispuesto a poner orden.

En 1756 crea la Companhia Geral. da Agricultura das Vinhas do Alto Douro, con la que se pretendía asegurar la calidad del producto, equilibrar la producción y el comercio y fijar los precios. Ese mismo año, funcionarios de la Companhia empezaron a demarcar la zona del Douro, tarea que acabaron en 1761, clasificando los terrenos según un riguroso sistema de puntuación, único en el mundo.

La primera D.O. regulada

Es la primera denominación de origen regulada, aunque los toscanos y los húngaros de Tokaji discrepen, y se adelanta en 180 años a las famosas A.O.C. francesas.

En 1757 se produjo un levantamiento popular en Oporto en protesta contra el precio que las tabernas ponían al vino. El levantamiento fue aplastado y sus cabecillas fueron ahorcados.

El fraude del vino con bayas de saúco se convirtió en algo común. Para evitarlo, la Companhia obligó a arrancar los saúcos de la región. Cuando vio que era insuficiente para acabar con el fraude, amplió la orden de tala a todo el norte de Portugal.

Una cosecha de gran calidad, la de 1765, fue el primer Vintage en aparecer en el catálogo de Christie's en el año 1768. Aunque para algunos autores ingleses el primer vino exportado a Inglaterra con verdadero derecho a llevar el nombre de "Vintage Port" fue el de 1775.

El rey José I muere en 1977 y el marqués de Pombal es desterrado, muriendo en 1782. La Companhia pierde alguno de sus privilegios, como el monopolio de comercio con Brasil, adonde se exportaban los vinos de más baja calidad.

En 1780 se inicia la demolición de la roca granítica de Cachao da Valeira que impedía llegar en barco más arriba de esa zona, con lo cual los vinos del Douro Superior no podían llegar a Oporto. Los trabajos acaban en 1792 y el Douro ya es navegable hasta la frontera con España. Los viñedos del Douro Superior se ven muy beneficiados por esta medida, los negociantes empiezan a comprar vinos y quintas en esa zona.

A lo largo de estos años, son numerosos los comerciantes ingleses que se instalan en Oporto. En 1795 se inaugura la Factory House, un selecto club, al más puro estilo inglés, en que solo pueden ingresar quienes pertenecen a las compañías británicas elaboradoras de Oporto. Este club se convierte en punto de encuentro y de discusión de problemas comunes. Hoy en día, aunque con menos importancia, sigue funcionando, con normas muy similares.

La Companhia consigue la exclusiva del control de la venta de Vinho do Porto embotellado en 1807, después de los éxitos de venta de los años anteriores, que culminan en 1799 con la exportación de más de mil pipas de vino.

Las guerras con Francia y España, la formación de las Cortes liberales, que retiran a la Companhia gran parte de sus privilegios, la posterior caída de estas Cortes y el inicio del reinado de D. Miguel, suponen serias dificultades para el vino de Oporto.

La culminación de la crisis se da en 1834, cuando se deroga la legislación existente sobre el comercio del vino de Oporto y se disuelve la Companhia. Afortunadamente para el vino, cuatro años más tarde la situación vuelve a su cauce y la Companhia y sus normas son restauradas por un período de veinte años. Pero una nueva crisis se produce en el sector durante los años 1841 a 1843.

La Companhia pierde todas sus atribuciones oficiales en 1852, año en el que, por otro lado, se da una invasión masiva de oidio. Por si todo esto fuera poco, en 1863 aparece la terrible filoxera. La batalla contra la plaga es enorme, pero todas las viñas se van infectando. En 1876 se empiezan a plantar las primeras viñas injertadas con pie americano. Portugal suscribe, en 1878, el Tratado de la Convención Internacional sobre la Filoxera, que establece la colaboración entre los distintos países europeos afectados por la plaga. Algunos viñedos situados en la parte más alta de los barrancos nunca vuelven a ser plantados, por las enormes dificultades que implica su cultivo.

Conflictos cada vez más agudos

Por un lado Camilo Castelo Branco publica un libro con el significativo título de "O vinho do Porto, processo de uma bestialidade inglesa". Por otro, se crea una Comisión de Defensa de los Intereses del Douro.

Se funda la Real Companhia Vinícola do Norte de Portugal, que consigue tales privilegios por parte del Gobierno que obliga a que el resto de exportadores de vino cierren sus almacenes como protesta. Las quejas contra los ingleses continúan y en 1890 se realizan manifestaciones antibritánicas por todo Portugal.

En 1896, muere en la Quinta das Nogueiras, doña Antonia Adelaide Ferreira, la mayor propietaria del Douro. Sus quintas producían cada año más de 1.500 pipas de vino y en sus bodegas de Vila Nova de Gaia tenía más de 13.000 pipas.

Los límites de la zona del Douro son corregidos en 1908 y se crean unos nuevos que coinciden con los actuales. Se funda una Comisión Agrícola de carácter interprofesional, en la que están representados el gobierno, los exportadores y los viticultores.

Un Tratado de Comercio y Navegación, firmado en 1914 por los gobiernos portugués y británico, genera una serie de protestas de exportadores y viticultores al asimilarse el vino de Oporto con el resto de vinos de Portugal. Esas protestas alcanzan cada vez más virulencia e interviene la policía, matando a 15 personas. Pero dos años después consiguen añadir una cláusula al Tratado para defender el Oporto y exigir que para ser vendido como tal en Inglaterra debe ser acompañado de un certificado de las autoridades competentes. De esta forma, se complicaba mucho más el fraude.

En 1918 se publica una nueva reglamentación sobre la producción y comercialización del "vinho do Porto". Pero el fraude se generaliza y en 1921, tras unas grandes manifestaciones se publica un nuevo reglamento, más completo, que sustituía al anterior. Salvo pequeños cambios, sigue vigente en la actualidad.

Nace el Instituto do Vinho do Porto

Tras unos años de grandes ventas, superando las 100.000 pipas, el gobierno, en 1926, crea un "depósito único y exclusivo de vinos del Douro" en Vila Nova de Gaia, de forma que todo el comercio, de forma obligatoria, debe concentrar sus bodegas de maduración del vino en esta ciudad. Un año después, los exportadores consiguen estar incluidos en la administración del "Entreposto" de Vila Nova.

Se crea, en 1929, la Estación Vitivinícola de Régua. Tres años más tarde, nace la Federación Sindical de viticultores de la región del Douro, "Casa do Douro", organismo que disciplina y protege al productor. Al año siguiente surge el Gremio de Exportadores y en 1933 nace el "Instituto do Vinho do Porto", organismo oficial cuyo objetivo es defender la calidad y pureza del Oporto.

El Instituto comienza a intervenir y casi siempre con acierto. En 1936 publica la "Ley de vendimia", en la que establece cuales son las cantidades, máximas y mínimas, que pueden ser exportadas anualmente por cada firma, en función de los litros que tiene almacenados y de las compras efectuados durante la vendimia anterior. Al año siguiente, se empieza el catastro vitícola de la región amparada. En 1941 se obliga a que todos los vinos de Oporto embotellados lleven un Sello de Garantía.

En 1974, tras la Revolución de los Claveles, todos los Vintages deben ser embotellados de forma obligatoria en Portugal. Cinco años más tarde las exportaciones vuelven a superar las 100.000 pipas de vino, cifra que no se alcanzaba desde 1925.

En 1986, se reconoce la denominación Douro para vinos blancos y tintos y se autoriza a que los productores del Douro puedan embotellar y exportar sus vinos, de forma que ya no es obligatorio tener una bodega en Vila Nova de Gaia. Esta medida beneficia únicamente a los productores, que pueden embotellar el vino procedente de sus uvas.

En la actualidad el vino de Oporto vive uno de los mejores momentos de su historia: consiguiendo nuevos mercados, consolidando los clásicos y vendiendo cada vez mejor sus grandes vinos.

Suelo y clima de Porto

El valle del Douro tiene un perfil accidentado, con colinas tan empinadas que, en algunas ocasiones, no permiten ni siquiera la utilización de mulas para labrar las tierras. El 90% de la superficie es de pendientes con una inclinación de más del 30%.

Sus suelos pertenecen a una formación geológica de naturaleza granítica y están compuestos por derivados pizarrosos, de tierra fina y arenosa, llena de guijarros y piedras. Este tipo de suelo sirve de protección contra las pérdidas hídricas, permite una buena penetración de las raíces de la viña y del agua y tiene una elevada capacidad para absorber los rayos del sol, con lo cual se retiene el calor durante el día y se suelta por la noche, favoreciendo la maduración de las uvas.

El clima del Valle del Douro es extremadamente duro. El norte de Portugal está bajo la influencia del Atlántico y tiene un clima húmedo con temperaturas moderadas. Pero el Valle del Douro está protegido por la Sierra de Marao, que se extiende hacía el noroeste y aísla a la zona de las lluvias.

Se dice que en el Douro hay "nueve meses de invierno y tres de infierno". Esta frase resume unos inviernos largos y muy fríos, con duras heladas, nieve en ocasiones y vientos helados. Durante la primavera las tormentas se suceden, con espectaculares chubascos, y en ocasiones pedrisco. En el verano las temperaturas superan los 40º C y no hay forma de protegerse contra ese calor seco.

Las lluvias varían mucho según las épocas del año. Los meses más lluviosos son enero y febrero y los más secos julio y agosto. La cantidad de agua es diferente según la zona. En la época más lluviosa las cantidades varían entre los 204 mm. que se recogen en el Bajo Corgo y los 50,6 mm del Alto Douro. En la época más seca se recogen 16,2 mm en el Bajo Corgo y 6,9 mm en Alto Corgo. En el total del año las cifras varían entre los 1.200 mm. que se recogen en el Bajo Corgo y los 380 del Alto Douro.

La temperatura media anual varía, igualmente, entre los 16,5º C del Alto Douro y los 11,8º C del Bajo Corgo.

El cultivo de la vid en Porto

En 1761 se realiza un profundo estudio sobre la zona de producción del "Vinho do Porto". Posteriormente, en 1937 la Casa do Douro empieza la elaboración de un catastro sobre los viñedos, que culminará ocho años más tarde. Entre 1945 y 1949, Álvaro Baltazar Moreira elabora un método de puntuación que es ejemplar en el mundo. Analiza los siguientes parámetros:

- Productividad:
La mayor o menor productividad de un viñedo depende de diversos factores, pero parece indudable que un mayor o menor rendimiento tiene influencia sobre la calidad de la uva. A más cantidad disminuye, y con menor rendimiento aumenta. Representa el 3,5% del total de la puntuación.

-Naturaleza del terreno:
La máxima puntuación es de 100 puntos para los terrenos pizarrosos. Los terrenos de transición entre la pizarra y el granizo son valorados con 100 puntos negativos, si el terreno es granítico se penaliza con 250 puntos y con 400 cuando son terrenos fértiles y susceptibles de ser regados o inundados. Representa el 14,5% del total de la puntuación.

- Localización:
La región se divide en cinco sectores. La primera sección corresponde a las parroquias de Moura Morta, Sedielos, Vinhos, Louredo, Parte de Medroes, Fontes y Sermanha. Los puntos varían desde los 0 a los 60.
La segunda sección comprende la zona que va de Barrô a Fontelo, en la ribera izquierda del Douro, y de Barqueiros a Corgo en la derecha. Está dividida en 27 sectores y la puntuación oscila entre los 50 puntos negativos y los 280 positivos.
La tercera sección cubre las laderas de Vilar a Tedo, en la orilla izquierda del Douro y la orilla derecha, desde Corgo a Ceira. Se divide en 18 sectores y varía entre los 50 puntos negativos y los 460 positivos.
La cuarta sección engloba la banda que va al oeste hasta Tedo y Ceira y se prolonga hasta Saiao. Dividida en 38 sectores las puntuaciones van de los 50 puntos negativos a los 600 positivos.
La quinta sección se extiende desde Saiao hasta Barca d'Alva. Se divide en 15 sectores y las notas varían entre los 140 y los 460 puntos.
Estas puntuaciones están basadas en factores climáticos, lluvia y temperatura, y en general, podemos decir que el valor aumenta cuando se remonta el Douro, hasta llegar al límite climático atlántico-mediterráneo, sección 4, para bajar ligeramente cuando se entra en el clima mediterráneo de la sección 5. Representa el 14,5% del total de la puntuación.

- Altitud:
Es un factor muy importante que requiere gran atención. Ayuda a corregir el factor "protección contra los vientos" y tiene una fuerte influencia sobre el clima.
Se le adjudica una puntuación máxima de 240 puntos, en las secciones 4 y 5, si las viñas están situadas a los 150 metros de altitud y de 900 puntos negativos si la altitud está por encima de los 650 metros, en la sección 1. Representa el 18,9% del total de la puntuación.

- Sistema de conducción de la viña:
El que la conducción de la viña sea en emparrado tiene influencia sobre la maduración de las uvas. Si la viña está emparrada las uvas reciben directamente los rayos solares y el calor que el suelo despide por la noche y se valoran con 100 puntos. En el otro caso, las uvas no tienen derecho a ser usadas para elaborar Oporto. Representa el 2,9% del total de la puntuación.

- Cepas:
Se pueden utilizar variedades de uva recomendadas y autorizadas o simplemente autorizadas. Por cada uvas que no esté en esa categoría se penaliza con 300 puntos. Representa el 13,1% del total de la puntuación.

- Inclinación:
Las uvas en pendientes son mejores que las producidas en las llanuras y el rendimiento obtenido es menor, al ser la tierra más pobre. Representa el 2,9% del total de la puntuación.

- Orientación:
Dependiendo de la zona y la orientación la maduración es muy diferente. Representa el 3,8% del total de la puntuación.

- Densidad de Plantación:
Si la densidad de plantación es la habitual en la zona, entre 5.700 y 6.900 cepas por hectárea, no se obtiene ningún punto. Todas las viñas que tengan más de 6.900 cepas pierden 50 puntos y las que tengan menos de 5.700 ganan 50 puntos. El mínimo de cepas autorizado es de 4.000. Representa el 1,5% del total de la puntuación.

- Naturaleza pedregosa del terreno:
Si es muy pedregoso se valora con 80 puntos, si es normal se le otorgan 40 y si es poco o nada pedregoso, no se da ninguna puntuación. Representa el 2,3% del total de la puntuación.

- Edad de la viña:
Si tiene menos de 5 años no se puntúa, si tiene entre 5 y 25 años se otorgan 30 puntos y si tiene más de 25 años, 60 puntos. Representa el 1,7% del total de la puntuación.

- Abrigo del viento:
Las viñas muy protegidas del viento obtienen 60 puntos, las normalmente protegidas 30 y las desprotegidas nada. Representa el 1,7% del total de la puntuación.

Las cepas (tipo de uva, productividad, forma de cultivo, edad de la viña y densidad de plantación) representan el 20,4% del total. El terreno (su naturaleza, inclinación, si es o no pedregoso y su productividad) representan el 20,9% y el clima (altitud, localización, productividad, orientación y abrigo del viento) representa el 58,7%.

El último estudio completo sobre la zona de productores se realiza en 1994 y de él se deduce que existe una gran fragmentación de la propiedad y de las parcelas de viñedo.

Sistemas de plantación

La forma de plantar las viñas ha ido modificándose según el tiempo. Recorriendo el Douro es fácil saber la edad de la viña por la forma en que está plantada y en algunas Quintas conviven diferentes formas de plantación.

La forma histórica es la de bancales, que parecen peldaños de una inmensa escalinata. Cada bancal está protegido por un muro de piedra, que cumple la función de retener la humedad. En cada uno de estas terrazas está plantado únicamente una fila de cepas. A principios del siglo XX, se empiezan a plantar más filas de cepas por bancal y se mantiene el sistema de protegerlos con muros.

Las nuevas plantaciones, que respetan la forma de bancales, reciben el nombre de "patamares". Los espacios son mucho más anchos y en ellos tienen cabida mayor número de cepas. Además, los muros son sustituidos por terraplenes. Las labores agrícolas se realizan con pequeños tractores, que pueden adentrarse en el terreno y han representado una revolución en el sector. La primera vez que se utiliza esta técnica es en 1973, en la Quinta de Vargellas, propiedad de Taylor. Desde entonces, los muros de piedra han ido sustituyéndose por lomas de tierra rocosa.

Algunos agricultores prefieren utilizar el método de "vinha ao alto" (viña en vertical), que respeta la inclinación del terreno, mientras no sea excesiva, y permite una más fácil mecanización. Este sistema fue introducido por Ramos Pinto poco después de la aparición de los primeros "patamares" y puede verse en algunos lugares de la región, siendo el más espectacular el de la Quinta da Ermavoira. La mayor desventaja de este sistema estriba en que disminuye la capacidad de retención de agua.




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