Este elegante restaurante, frecuentado por numerosas personalidades, es uno de los grandes referentes gastronómicos de Barcelona (el chef ha desarrollado su talento en prestigiosos restaurantes barceloneses y franceses).

Su situación recóndita (en medio de unos magníficos jardines, entre los laterales de la Ronda Litoral, a 100 mentros de la Torre Mapfre) y su terraza al borde del lago, cuya vista se disfruta también desde el ventanal de la sala, hacen de Anfiteatro un oasis en Barcelona, un sitio casi mágico, donde el tiempo parece detenerse y las preocupaciones se desvanecen.

Ideal para interrumpir el trajín diario, especialmente a mediodía en comidas de negocios. No en vano tienen un lema, que llevan a rajatabla: Nuestro trabajo es facilitar el suyo.